lunes, 2 de noviembre de 2015

Remolino

Vi sombras y trazos,
no hay tregua,
besos y caos.

Aún hay tiempo,
y para repararte.

Máscaras y calles,
flotan escombros,
pulsos y latidos.

Levanta el lastre
¡volverás a existir!


A mi baile

Alejarse de todo,
acercarse a todo,
llenarse de todos,
morirse con todo.

Fuego para huir,
llanto para construir,
golpes para corromper,
y voz para aprender.

Enfréntame con baile,
hoy la vida es rítmica,
muerte al inamovible,
hoy soy inquebrantable.


viernes, 10 de abril de 2015

Mueve la tierra

Fíjense ustedes que yo creía que aquellos brazos jóvenes deberían haberse olvidado a estas alturas. No me culpen, en mi caso cualquiera lo haría si hubieran vivido esa tímida fortaleza. Tampoco es que quiero ser inocente, mea culpa, yo provoqué todo, pero esperaría que comprendieran que aunque la razón me la tengo muy presente, esta no tiene mucha injerencia, entonces cada vez que hay una tirana chispa de su voz o mensaje de texto impersonal, me ocurre un temblor.  Y qué temblor. 

He analizado profundamente todo esto -bueno, al menos hasta donde (acepto) me ha convenido-, y he llegado a la conclusión que él es el culpable, no yo. A él le debe corroer la conciencia por hacerme verlo tan estético, y sobre todo tan magnético.

Entonces, como modo de redención, me he prometido que si lo vuelvo a ver, le ayudaré a redimirse de esa culpa.  Me he jurado que cada vez que me venga un temblor me transformaré de la forma más estremecedora en su terremoto particular. 

Le pongo la firma.



miércoles, 27 de agosto de 2014

Resurgir

El día que dejés de dar patadas, y te sentés y observés. En que las parias salgan del travesaño de tu cuerpo. Hasta ese día, cada latido verdadero estará abogando por vos, en desierto y lodo, sin rencores.

Cuando crucés los ríos, las tinieblas dejarán de ser tuyas, serán un sueño ajeno, del vecino perdido, ya no sentirás la asfixia de ser eternamente vencido por el miedo.

Hoy no te saco, ni te intento, me alejo, porque las cruces internas son pesadas para vos, pero imposibles para dos.

Mirame con vacío, desde acá lo acepto, porque si algún día te atraviesa la felicidad de hacer feliz a otros, existirás para mí, y te habré de vivir.