miércoles, 9 de febrero de 2011

Observación

Practique los cuentos y utopías en los que cree,
mire el amarillo del cielo, y no le ponga las pantallas grises,
vista una, dos, tres o cuatro veces el mismo pantalón,
quiera menos los latex fugaces,
quiebre más de 48 horas su estatus.

Por último,
entérese que su filosofía no tiene nada de perfecta,
que para lo que pide lleva ego de sobra,
y que las quejas no sirven,
mucho menos cuando ni siquiera desea el producto.