lunes, 5 de julio de 2010

Causativo

Todavía, y con más fuerza las circunstancias me apoyan. El entorno sigue y continúa confabulando para reemplazar el universo que me hiciste crear.

Las alternativas sobraron, pero ahora sí las veo. De nuevo el silencio, y la masa gris de la confusión permea la comunicación, y los supuestos reinan recíprocamente la percepción.

No sobra decir que me cansa, pero es obvio que lo omito, jamás lo entenderías -o así lo creo yo, así lo has mostrado, así lo he querido ver, o peor, así me lo has permitido creer-.

Ya no queda nada en el monitor. Los rezagos del viento y de las charlas sinceras ahora ya no me intrigan, y lo que hay es nada más que mi esfuerzo por entender, lo que a todas luces dicta la razón: todo fue causativo, incluso el final.


Gracias, pero no,

en la actualidad que me ames no es lo que quiero,

¿en unos 6 meses atrás?

martes, 8 de junio de 2010

Hágame el favor

Entre, siente y quédese, pero si no, váyase y dígame que lo va hacer.

No podía haber más simplicidad dentro de lo que se puede describir como advertencia. Como mínimo es -o era- lo esperable, y ahora, antójese de abstenerse a gesticular ante mi reclamo.

Siga, ahí sentado, pero sin los ojos esquivos, busque agallas para sacar lo que omitió y ocultó por puro comfort injustificado.

Reconozca lo necesario que fue mi presencia por un tiempo. Hágame el favor a mí, sí, a mí, aunque al hacerlo le servirá más a su experiencia y a su futuro -si lo quiere tener, por supuesto-.

Ahora, como nunca, escupa el deseo y compañía que no se animó a terminar de querer (me).

Sobreentendidas las razones, así que no intente darse placebos.

Más bien, siéntese y grite(nos) ¿se queda o se va?

domingo, 23 de mayo de 2010

Hipotético

Si los besos pudieran expresar lo que emites con la boca, la ínfima posibilidad habría- en dado caso-de que hablaras al similar de lo que te gritan mis besos.
Y así, ya balanceados, los derroches que ansío, los daría, con la misma fuerza que los contiene.

Solo entonces, ya no usaría más, como siempre me generas, este: mi lado hipotético.